Buscando el FIN del Estado Empírico y el Abismo Social
El Estado empírico quiere decir el Estado inauténtico, frágil, corroído por impurezas y por anomalías. Es el Estado con un Presidente inestable, con elecciones a veces amañadas, con un Congreso de origen discutible y
poco eficaz en su acción, con democracia falsa. Estado empírico quiere decir, asimismo, que en él no abundan como debieran las gentes capaces y bien preparadas para la función que les corresponde ejercer en la administración y que no hay garantías para formar esos cuadros o para permitirles actuar. Estado empírico hasta llegar a lo increíble era el que había despilfarrado millones locamente en la época de las consignaciones y luego en la época de los grandes empréstitos para desembocar en la bancarrota. Estado empírico era el que carecía de institutos armados medianamente organizados, de mandos competentes, oficialidad bien formada, tropa debidamente atendida, equipo moderno, servicios de administración eficientes.(…)En suma, el peruano del siglo XIX no había tecnificado el aparato estatal ni había abordado el problema humano del Perú (…). La derrota, la ocupación, el aniquilamiento de la riqueza pública y privada, la amputación de la heredad nacional vinieron a ser una expiación. [1]
Finalizadas las Fiestas Patrias, concluido el discurso de nuestro Presidente, culminados los alaridos y festejos de “la portátil” y el ensordecedor silencio de la oposición (que no termina), retiro la bandera de lo alto de mi vivienda. Pero lo que ni los fuertes vientos invernales se llevan es mi capacidad de reflexionar y especialmente de creer firmemente en que somos capaces de lograr el cambio. Porque no creerlo sería conformarse a vivir en la asquerosidad de la corrupción y ese continuo destruir al que nos tienen tan acostumbrados, en lugar de luchar contra la enfermedad que éstos males significan para el país.
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Comentarios
Interesante pregunta de silenthades, ¿Dónde está la punta del hilo de la madeja? o habrá que cortar un nudo gordiano para comenzar a cambiar. En la historia nunca ha habido cambio sin ilustración y liderazgo. Educar puede ser una respuesta.
Gracias por el enlace.
Si, yo apuesto por la educación! la educación de líderez y valientes que no se queden callados. Aunque lamentablemente, aveces abro los ojos, tanto que veo hasta lo que no está dicho, y digo “¿será que aún viviré aunque sea para contemplar alguna intención de mejora?”
Muy de acuerdo con Respira. La educación bien planificada es básica. Una educación que tome en cuenta nuestra diversidad.
¿Qué podemos hacer nosotros? Con solo el diálogo y hacemos bastante porque nadie se preocupa. Tenemos además que exigir a nuestras autoridades que hagan lo necesario para cambiar las condiciones en que nos encontramos y poner de nuestra parte siendo menos corruptos, respetando las leyes, es decir respetando a nuestros conciudadanos y fomentando el orden. Creo que con eso ya tenemos bastante logrado.
Pues estoy muy de acuerdo con Morena, nosotros no podemos obrar directamente sobre este mundo, sólo podemos obrar sobre nosotros.
No ganamos nada reclamando actitudes ni exigiendo cambios con simples palabras, el mejor ejemplo es el que se da con acciones, con actitudes.
Es un camino largo, pero hay que comenzar a andarlo.
creo yo.



Saludos
Le veo revolucionaria sipas ¡¡A las barricadas por el triunfo de la Confederación!! (es que me encanta esa canción
).
Fueno, la verdad es que ese texto describe la situación pasada, actual y, si no hacemos algo, futura del Perú; así que nada, comencemos de abajo a arriba, y comencemos el cambio de una vez por todas
Hasta Luego
PD: El ancla está mal metida 8-).