DeSoRdEn!!

Dicen que el desorden es un vicio y el orden una virtud….
Estaba pensando que debería ser al revés. Ordenar tarda más tiempo que desordenar. Y ordenara…a muchos nos fastidia.. nos quita tiempo. Será porque desde niños..cuando acababa el juego..había que ordenar los juguetes 🙁 .. o cuando tienes mucha hambre..debes comenzar por ordenar la mesa, antes de.. :s …
El asunto es que hoy sucumbí al desorden. Tomé unas fotos de mi habitación desordenada y me parece que se ve linda. No creen??? 😀
Mirad qué belleza…

cama destendida

escritorio con ropa encima

Solo el APRA salvará al Perú???

El sinvergüenza de Alan García, el pasado viernes dieciocho, se pronunció ante montones de “compañeros” apristas. Se transmitió por el canal del estado, en un espacio contratado.
Solo quiero expresar mi fastidio y rechazo, frente a este señor, que lo único que hizo fue criticar al gobierno actual, alrededor de determinados temas. Pero mi disgusto se fundamenta en que haya tenido la osadía de citar temas como el aumento de la deuda externa en los últimos años. Tiene cara para hablar de ello, después de haberse negado a pagar la deuda y haber ocasionado tales cataclismos en la economía nacional. Ya no se acuerda del dolar MUC. Catorce tipos de dólares teníamos. Y no era mas que otra forma de que algunos lograran su propio provecho, útilizandolo a su favor.
Me perturba que se juegue con la esperanza de la gente. Todos esos hombres y mujeres que escucharon de pie y aplaudieron al “compañero Presidente”, en verdad creen en que Alan podra traer bienestar y bonanza al país. Que de verdad se preocupará por los pobres.
Pero me resulta doloroso que yo ya no soy capaz de creer en ningún político. Y no pienso creer. Todos son unos rateros. Hasta que haya un cambio de mentalidad, fomentado por la educación en el hogar y la escuela, no esperaré nada de los gobiernos. Sin embargo pienso que podemos generar ese cambio, mejorando la educación y aprendiendo a ser persona.
Dios nos oiga.

"El pan nuestro de cada día"

Es interesante cómo varían las costumbres respecto a la alimentación diaria, en una misma ciudad, a lo largo del tiempo.
Leyendo sobre el siglo XIX en Lima, encontré algunos datos interesantes que quisiera compartir.
Hoy en día, la mayoría de limeños estamos acostumbrados a servirnos tres comidas diarias, y a veces solo dos, suprimiendo en algunos casos la cena, y en otros el desayuno. Para esto habrá que dejar claro que llamamos “desayuno” a la comida de la mañana, “almuerzo” a la de la tarde y “cena” a la de la noche.
Pero antiguamente la alimentación era distinta.
La primera comida, llamada desayuno, se consumía al alba, ya que en ese entonces, la falta de luz, obligaba a los limeños a aprovechar al máximo el sol y a levantarse muy temprano.
Esta comida carecía de solemnidad y era servida en la cama por los sirvientes, en el caso de las familias adineradas, los cuales tomaban chocolate y frutas. En otros casos, alguna carne estofada. Pero era lo común beber chocolate acompañado de tostadas y agua. Luego, a las ocho en punto, las familias se dirigían a misa.
El almuerzo, una de las dos comidas importantes del día, se servía a partir de las nueve de la mañana. No se comenzaba hasta después de bendecir los alimentos. El plato más característico era el “Puchero” o Sancochado, que reunía treinta y dos ingredientes entre verduras y carnes; en su defecto el “Chupe” , Carne en adobo, Tamales, Chicharrones, Sopa de mondongo, Chanfaina, etc. Los domingos era clásico el Chicharrón y los Tamales. Al último se servía el pastelillo, un dulce de yuca y camote. Para terminar, un Mate o un Champús en invierno. Luego se trasladó el almuerzo para el medio día, siguiendo la costumbre francesa.
Existía una costumbre de realizar o recibir visitas luego del almuerzo. Se esperaba las visitas, sentados en muebles, con una disposición especial que permitiera que el visitante, desde la puerta, pudiera divisar a toda la familia. En estas visitas se acostumbraba servir algunos dulces, chocolate, y echarse un trago: el “Once“, aguardiente o Pisco. Once porque, para ese entonces, el Pisco era llamado aguardiente y dicha palabra consta de once letras.
Las comidas. Los domingos y días de fiesta, en los cuales era más frecuente salir de visita o realizar algún paseo por los portales de la Plaza Mayor, a partir de las dos de la tarde, sonaba una campanilla, la cual anunciaba la comida(la más importante del día). Cerradas las puertas de calle y bendecidas las viandas, empezaba la comilona. En este caso, también eran usuales los picantes y el Puchero. Las familias más pobres consumían la “Humita“, pan de maíz fresco o “choqlo t’anta”(pan de choclo en quechua). Además el “Sango”, un dulce grueso elaborado con harina de maíz. Éste era principal alimento de los esclavos de las haciendas y plantaciones.
Los limeños debían tomar un vaso de agua después de las comidas, pero no sin antes comer algún dulce. Se comía Quesillo con miel de chancaca, Mazamorras, Alfajores, Confites de frutas, Huevo molle, Pasta de almendras, etc. Luego, se disponían a recibir más visitas. A veces en el mismo comedor y otras veces en una sala especial, en la que degustaban chocolate, aguardiente(Pisco), y más dulces.
Luego de la comida, en especial los domingos y días de fiesta, era popular pasear por las alamedas o ir a ver los Amancaes, unas flores amarillas que crecían por el mes de junio en el Rímac, sobre una pampa especial. Si se quedaban en casa, tomaban una siesta de cuatro a seis luego se preparaban para recibir más visitas.
Poco antes de las siente de la noche era común pasear por el Puente de Piedra que está encima del río Rímac.
Cena y comidas de la madrugada. A las nueve de la noche, se acostumbraba servir, como cena, una taza de café, chocolate o cualquier bebida refrescante, como limonada, agua de piña, etc. Los más pudientes consumían helados.
Y, en la plaza mayor, se reunían familias enteras de negros e indios viajeros, quienes encendían grandes fogatas para preparar sus alimentos.
En la calle del Capón(hoy Capón, a secas) había un establecimiento en el que los jóvenes iban a servirse “ración de mala noche”, la cual consistía en pan semita (serrano) con chicharrón de chancho, yuca y camote frito, junto con jugo de naranja.
Me parece que hoy acostumbramos comer un poquito menos. ¡Qué RICOS tiempos! . ¡Que vuelvan!
La información presentada anteriormente fue recogida del libro “La cocina cotidiana y festiva de los limeños en el siglo XIX” de Rosario Olivas Weston.

cArNaVaLes…

En Lima los carnavales son bastante peculiares. ¿A quién no le ha pasado que iba absolutamente desprevenido, ya sea a pie, en auto, en bus, en bicicleta.. y de pronto siente un golpe súbito y una molesta sensación de humedad?. “Ya me mojaron”. Es que en Febrero rige la ley del globazo. Algunos no se preocupan por inflar y amarrar globos, les basta con llenar un balde de agua y al primer transeúnte distraído: ¡JUASH!. Podría sonar divertido, pero no para aquellos que salen con apuro hacia una cita importante, quizá una entrevista de trabajo, transportando documentos, bien arreglados, recién bañaditos, elegantes. A veces parece que mientras más “tiza” te pones, con más ganas te mojan. ¿Es justo?..No.
Hay quienes dicen: “Pero es los domingos nomás”. MENTIRA. De lunes a viernes los “chibolos” aprovechan para bombardear desde las azoteas y perseguir al sexo opuesto con pequeños baldecitos y en bicicleta. Y es que es también una guerra de sexos. Las chicas no mojan a las chicas, eso es traición. Igual con los chicos. El otro día, iba yo andando muy tranquila, por mi cuadra, cuando de pronto escuché unos chillidos desde una azotea: “¡¡tírale, ya, tírale!!”. Era una niña con una pistola de agua. Al parecer estaba apurando a su hermanito, pero no logré ver a éste, al parecer estaba avocado a la tarea de inflar globos, pues ya los había reventado todos en otras transeúntes. A veces sucede. Gajes del oficio.
Pero en algunos lugares no solo se arroja agua sola, sino que agua sucia, agua con pintura, pintura sola, barro, betún, etc. No falta un cobrador de combi que parado en el estribo, como de costumbre, apunta con su pistolita, a veces con una simple botella. Y en los lugares más peligrosos, las pandillas no solo te bañan, sino que te dejan literalmente “calat@”, porque de taquito te roban. Es una injusticia.
Pero todos ya estamos acostumbrados. “Sí pues, me mojaron”. Ya no se respeta ni a las señoras que andan por las calles.
¿Quién podrá defendernos?.
Un domingo en familia, jugando con agua, puede resultar muy divertido. Inclusive entre vecinos, siempre que todos participen del juego VOLUNTARIAMENTE. Pero, lamentablemente, más mojados quedan aquellos que no están jugando.
Esto me hace pensar que vivimos en -Lima- el mundo al revés.

El fantasma..vive.

Estuve leyendo uno de los libros que saqué ayer de la Biblioteca Central de la universidad. Se trata sobre la comida normal y festiva de los limeños del siglo XIX, pero en realidad hace una reseña de historia y alimentación a partir de la era virreynal. Incluye no solo qué alimentos se consumían y qué preparaciones, sino hasta la vestimenta y costumbres de la época. Muy interesante. Pero hoy ya me tocó una parte amarga: La guerra del Pacífico.
En verdad puede resultar doloroso tocar ese tipo de memorias. Me pregunto si es realmente necesario que permanezca, en el recuerdo de un pueblo, un conjunto de sucesos trágicos de tal magnitud. A veces me gustaría ignorarlos, pero están ahí. Pienso que la educación peruana nos ha empujado a esto. Una de mis maestras en la escuela nos narraba con rencor lo que sucedió. A partir de entonces, se desarrolló en mi alguna especie de masoquismo que me pedía más datos y detalles. Más razones para odiar. Era un impulso instintivo.
Mi lado racional, hoy, me pide que sea objetiva y que supere el trauma genético. Me pregunto si es posible. La herida está abierta. Hay que fijarse la cantidad de grupos antichilenos que hay en el hi5. Y sé muy bien que es mutuo. Además del “poco cariño”, un estudio, si no me equivoco de Unicef, no hace mucho dio como resultado que la mayoría de niños chilenos consideraban “inferiores” a los peruanos. ¿Justificable? quizás, si tomamos en cuenta que “el orgullo de haber vencido”, los puede haber llevado a inflar un poquito la historia y bueno, cualquiera que gana una guerra se siente bien, así que ni modo.
A lo que voy es lo siguiente: Necesitamos liberarnos del estigma de “pueblo vencido”, porque nos tiene atados al suelo, acostumbrados a no esperar más de la cuenta, a no elevar la cabeza y buscar algo más arriba, a tolerar el abuso y la prepotencia, a sentarnos y vivir nuestro propio mundo con indiferencia respecto al resto.
Creo que en la escuela debería mostrarse la historia desde otra perspectiva. Algo más esperanzador. No sé. Que nos impulse a luchar por más. Siempre me viene a la cabeza esa frasesita “Go for it”, o If you want it, go and get it”. Creo que iban algo así. Ese tipo de pensamientos me inspiran hace unos meses…
Es lógico que nos quede el complejo de vencidos. Pero es exactamente eso lo que me preocupa. Desde que nos conquistaron estamos experimentando aquello. Es más, los mismos Incas sometían a otros pueblos a la fuerza, en caso de que aquellos no aceptaran unirse al imperio por las buenas. Entonces va desde mucho más atrás. Siempre vencidos.
Esto es muy negativo para nuestra sociedad. Y no es el único problema que debemos afrontar. Nos queda la intolerancia intercultural, que es una de nuestras más serias dificultades. Y me temo que esto va a terminar en algo similar a lo que hace poco sucedió en Bolivia. Nos vamos a fragmentar. Pero ese ya es otro tema. En fin.
¡Qué difícil es ser peruanos!

PROPERU?

Ayer, el señor Toledo propuso un “programa social” que consiste en identificar a las personas más pobres del país y otorgarles una mensualidad de 30 dólares.. aproximadamente 100 nuevos soles. Faltan pocos meses para la convocatoria a elecciones presidenciales y todos los partidos se están alistando y reforzando sus campañas políticas. El partido de gobierno no tiene nada que esperar de las próximas elecciones. Su desvergonzada corrupción los ha traído abajo en las encuestas y actualmente el gobierno no alcanza el 10% de aprobación. Se dice que sobrevive porque el resto de partidos necesita tiempo para prepararse a la campaña electoral.
El lanzamiento de este proyecto, el cual muchos ya han tachado de populista (aunque el mandatario señalara en varias ocasiones que “no caería en populismos” como anteriores gobiernos), preocupa a muchos. En especial a los peruanos con conciencia.
Sabemos que vivimos en un país con más de 50% de pobres. Con gente que vive con 10 soles semanales (sí, la plata que una chica como yo gasta en un par de aretes una tarde en el puesto de los hippies) los cuales sirven exclusivamente para su paupérrima alimentación. Pero el Estado no tiene los recursos para regalar dinero a nadie. Nadie se opone a ayudar a los peruanos menos favorecidos a inyectarse en la “economía de mercado”, pero esa no es la forma de hacerlo.
¿Por cuánto tiempo se podría mantener un plan como PROPERU?. ¿De dónde se obtendrían los fondos?. El traductor del gobierno sugirió que podría ser de préstamos internacionales. ¿Acaso ya no tenemos suficiente deuda? Se habrán puesto a pensar en ¿qué cantidad de dinero habría que repartir? y por tanto ¿a cuánto ascendería la deuda?. Y si no se obtiene de préstamos..¿Se inventará un impuesto al pollo a la brasa? o ¿quizá al ceviche?. ¿El dinero se repartiría con justicia? o ¿se favorecería como de costumbre a miembros del partido de gobierno?
La forma de ayudar a la gente a vivir con dignidad es darles trabajo. El Estado debe invertir en educación. Que la gente aprenda a utilizar los recursos de su entorno para obtener el mayor beneficio posible para sí mismos y su localidad. A nadie se le puede regalar nada. No estamos en condiciones de ello. Ya hemos tenido experiencias de ese estilo desde la época post-emancipatoria, que no han arrojado buenos resultados.
Somos un país muy pobre pero con grandes recursos naturales y humanos. Si hay que comenzar desde abajo y en las peores condiciones, debe hacerse. Hay que pisar tierra y analizar cuál es nuestra verdadera realidad.
Un ejemplo de superación es los Añaños y Kola Real que comenzaron lavando botellas de gaseosa a mano, o la experiencia de los Wong, que de una pequeña tienda, lograron constituir una gran cadena de supermercados. Ambos comenzaron en condiciones humildes, pero administraron sus pocos recursos con inteligencia y eficacia.
Insisto en que el país debe apostar por la educación. Por el fomento de empleo, mas no programas de este tipo que solo mellan el presupuesto.
Entregar 100 soles a cada familia significaría improductivo, comparado con lo que una INVERSIÓN conseguiría, apoyándose sobre capital disponible,el cual aún descansa sin producir como podría, la mano de obra y los recursos naturales que tenemos de sobra, además del turismo, que sería un ingreso adicional.
Tantos años vivimos diciendo lo mismo y haciendo lo contrario, que es increíble.

HOY!

Hasta ahora ha sido un día interesante. Temprano, luego de las clases de Inglés, fui a inscribirme a mi examen final del curso de verano en la universidad. Luego fui a buscar algún libro interesante para leer en la Biblioteca Central. Mi código solo me permite sacar un libro, sin embargo el bibliotecario me ofreció un libro extra de un tema similar al que buscaba. Me quedé sorprendida y le dije que solo podía sacar un libro. Me sugirió consultar en la administración y otro amable bibliotecario me dijo que le traiga el libro para que me lo cargue al sistema. Me sentí realizada, jeje. Tengo en mi poder dos maravillosos libros sobre comidas y costumbres limeñas de hace más de un par de siglos atrás. Y a mi que me encantan esos temas…
Luego tuve una reunión con los encargados de la revista a la que me he unido hace una semana aproximadamente y me enteré de bastantes asuntos importantes. Me alegro de haber encontrado un grupo de gente inteligente y con objetivos claros.
Ahora me voy a almorzar y luego volveré a hacer un comentario que me viene rondando la cabeza desde anoche sobre el supuesto programa social PROPERU que propone el gobierno.
Hasta más tarde.