Otro post de esos sobre el amor

He dedicado muchas horas a pensar en el amor últimamente. Tras la muerte de mi primo y algunas decepciones he intentado superponer mis conclusiones de lo ocurrido.

Augusto era el típico “alma de la fiesta”. Tenía la capacidad de hacer reír y brindar buenos momentos a cualquiera. Su presencia física o virtual (en el chat) me ponían de muy buen humor y así sucedía con todos. Sabía hacer feliz a la gente, daba mucho cariño y por supuesto lo recibía. Cuando murió, muchos sintieron pena porque nunca pudo concretar las típicas expectativas: carrera profesional, familia, dinero, etc. Murió demasiado joven.


El mensaje que me dejó en el hi5 para mi último cumpleaños.

Para mi es más importante dar amor y recibirlo, hacer feliz y ser feliz, que tener una carrera brillante o volverse “alguien importante”. Yo quisiera morir sabiendo que amé, que me amaron y sobre todo que hice feliz a muchos.

Conozco personas admiradas y envidiadas por sus logros profesionales, por su inteligencia, por su dinero, por su fama, que pasan por la vida maltratando sistemáticamente a quienes les rodean. Lo peor es que no lo hacen por maldad, sino porque son demasiado egoístas o porque no han aprendido a tratar a la gente. Van por ahí repartiendo infelicidad. Incompetentes sociales, incompetentes emocionales y muchas otras variedades de incompetentes.

Pero amar demasiado a los demás a veces nos hace olvidarnos de nosotros mismos. En el afán de entrega y de hacer feliz al otro, terminamos postergándonos, porque supuestamente la felicidad del otro es la nuestra. Pero en las relaciones de pareja al menos, cuando una de las partes se vuelve alfombrita, el otro se aburre en la poco emocionante rutina y hasta deja de admirarle. A veces ponerse al servicio del otro significa que ese otro se aproveche, que se sienta demasiado seguro de lo que tiene y que finalmente se canse y te deje.

Entonces hay que preocuparse por amar a los demás pero a la vez por respetarse a uno mismo, por quererse y procurar estar satisfechos y no necesariamente en función de lo que los demás nos dan. Pero la elección de la película o del lugar para cenar, a la larga puede ser más determinante de lo que una se imagina. Si tú eres feliz, yo seré feliz es irreal y es nefasto. Yo no me arrepiento de haber entregado ni de haber querido, pero sí de haberme dejado maltratar. Mejor hazme feliz y yo también te haré feliz.

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Comentarios

Pues muy interesante tu post, Morena. Estás mucho más reflexiva. Estás descubriendo -como todos, claro- la paradoja de eso que se llama “amor”. Y creo que si sigues meditando sobre el asunto verás que hay “teorías” sobre el amor que funcionan y “teorías” que no funcionan. O sea, teorías más verdaderas que otras. Es un gran tema si nos olvidamos de los clichés, los mitos, las medias verdades y los vendedores de sebo de culebra amorosa.

saludos

Pero Lucho, para ti el amor no existe…

nadie es perfecto, como para hacernos felices, nadie tiene esa formula.
mires a don marco aurelio denegri, en el 7, una vez preguntaron dice el a humboldt creo, si habia sido feliz en su vida, y respondio, que si solo seis minutos.
asi es la felicidad es fugaz.
mira lo gratis nos hace mas feliz, ver a alguien simpatica, por la calle, no cuesta nada, y gozamo mas.
como este blog, no nos cuesta nada y salimos contentos.

Aunque estas tocando temas de sentimientos de distinto origen creo que has caído en cuenta que es finalmente el autoestima.
Hay mujeres que creen querer a su pareja y se sacrifican por él, pisoteando su propia persona. Su falta de autoestima les dice que haciendo feliz serán felices. Eso es falso ya que siempre debe ser uno primero y luego el otro. Eso de te doy la otra mejilla no es para relaciones de pareja.
Cuantas mujeres perdonan infidelidades, maltratos, se subordinan pensando que “el amor lo ha de cambiar” y simplemente están perdiendo el estima a si misma.
Una relación de pareja saludable considera el respeto mutuo, estar al mismo nivel y caminar hacia la misma dirección.
Bonito post Morena.

Lo peor es que muchas veces uno sabe de memoria como deben ser las cosas (no ames demasiado, tú eres primero, no dejen que te maltrates, no permitas mil cosas…), pero repite los mismos errores en la relación que sigue, y en la otra, y en la otra. Quizás solo se aprende cuando uno se estrella contra la pared. Incluso después de una estrellada así hay muchos que no aprendemos.
Me gustó tu post. Qué triste lo de tu primo.

Galeano: yo creo que dar amor a quien desea recibirlo es una buena fórmula para hacer felices a otros.

Esther: Así es, ya me ha sucedido que he caído en los mismos errores. A veces la emoción nos traiciona. Tal vez nos seguiremos estrellando, ojalá no.

Lamento lo de tu primo, mis condolencias.
Estar en una relación no implica perder la individualidad de cada uno, por ende el respeto se debe mantener incluso debería crecer. No deberíamos dejarnos llevar por el cursilismo de “ahora dos somos uno”; siente con el corazón, piensa y actua con la cabeza. Cuidate, animo, bye.

no sabía que Augusto era primo tuyo.
estuve con él en T de cachimbos (mítico T6) y era todo lo que dices.

como una vez leí, hay que amar contra la muerte.

un beso y un abrazo.

me parecio algo muy interesante y triste a la vez ya que siempre las mejores personas son las que se van..y la teoria del amor es muy cierta y me apasado cuando uno mucho da..poco recibe,, pero siempre se aprenden de los errores ,,:)

Analix: Augusto era único y aunque no está físicamente, todo su cariño se ha quedado en nosotros en el recuerdo de tantos buenos momentos.

“Hazme feliz y yo también te haré feliz” es voltear la torta, pero la figura sigue siendo la misma. Yo te diría que es mejor sé feliz por tí misma, hazte feliz, y lo harás con el resto. No hay mejor regalo que el que le puedes hacer a alguien compartiendo un poquito de tu brillo. Y tu, Morenita adorada, vales tanto que no mereces jamás opacarte. Te quiero mucho. Un beso amiga

hablaste de Augusto igual que yo :)
la verdad es q nose q comentar pero prometo
q tb te leere mas :)

Mis condolencias por lo de tu primo More. Por otro lado nunca he estado tan de acuerdo contigo en ese tema como ahora, después de leer tu post. un beso

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