El amor en los tiempos de morena

Leo en un blog la historia de cómo una chica inició el camino a la estabilidad con su actual pareja, ella lo llama “el comienzo de mi decadencia” o “El principio del fin”.

Alejandra Costa, curiosamente, detalla su cv de relaciones, con cuántos hubo chapes y con cuántos tires, todo anotado, convertida en la versión femenina y joven de Florentino Ariza. Para ella tiene valor la variedad y la libertad en las relaciones y así parece haberla pasado bien. Pero ahora tiene un “novio” y se asume que ya no sucede lo anterior.

Yo solo he tenido una relación formal, con un chico que se parecía mucho a lo que siempre pensé que buscaba en un hombre. Aunque mis amigas decían que no era, yo lo veía guapo (es lo que cuenta, ¿no?), era inteligente, bueno, responsable, atento y capaz de cuestionarme y hacerme dudar de mis convicciones, eso para mi es muy importante, sin embargo era uno de los principales factores que generó problemas.

Pese a todos los pros, nuestra relación nunca funcionó y hoy, a pesar de que no creo en la amistad entre hombres y mujeres, podría decirse que somos amigos. Luego que “lo que buscaba” no fue final feliz, quedé muy triste y frustrada.

Después todo se volvió vagar, gileos por aquí y por allá, ir a bailar, a tomar café, cenas y almuerzos. He salido con gente en varias condiciones. Mi clasificación más general es “con respetación” y “sin respetación” osea salir con exclusividad (ni tú ni el otro salen con otras personas) o sin exclusividad.

La verdad es que la condición de “salidas sin respetación” no es mi favorita porque puedo llegar a ser muy territorial, pero en ocasiones las he aceptado pues preferí arriesgarme y probar a ver qué pasaba. De lo contrario toda la vida me hubiese preguntado “¿qué habría sucedido si…?” y en ese afán he vivido buenos y malos ratos.

Lo mejor de haber pasado por esto es haber ganado experiencia, ahora veo muchas cosas distinto. Sin embargo siempre me queda cierta insatisfacción, porque sé que podría recibir y dar mucho más, es lo que deseo, pero aún no ha habido con quién así que mi “vagar errante” continúa. Mientras sigo pasando buenos y malos ratos. Peor sería no pasar ningún rato, me digo.

No me atrevo como Alejandra a hacer una enumeración de chapes y tires, no solo porque no me creo capaz de hacer una lista tan larga como para justificar la enumeración, sino porque en realidad mi lado conservador me gana ahí como para hacerlo público. Además es medio raro ponerse a contar, ¿no? Pero leerla me ha hecho pensar varias cosas, como que algunas veces soy muy exigente y otras muy permisiva en las relaciones. Siempre depende y de muchas cosas, pero eso ya es tema de otro post.

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Comentarios

No es nada original, contar los tires.
La mayoria no valen la pena, seria mejor contar si lo hicimos con alguien verdaderamente trascendente.
La mayoria de gente tira por tirar, y creo que nadie escribiria un libro de cosas poco importantes.

“No me atrevo como Alejandra a hacer una enumeración de chapes y tires”

¿Dónde está esa enumeracion? Pásate el link.

Pues también deberías darte una vuelta por el blog en el ke estoy colaborando ^^.

http://www.rinconparasolteros.com

Es weno ver el punto de vista femenino siendo mujer, pero mucho mejor es ver nuestro punto de vista masculino =P.

(no comento sobre el tema porke todo está comentado en ese blog… y seguirá siendo comentado XD)

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