Sao Paulo 2012

Tal vez porque salía de un momento difícil en mi vida, Sao Paulo fue para mi todo lo fantástico que es, pero multiplicado por 10.

Me gusta viajar y he tratado de hacerlo al menos una vez al año desde hace algún tiempo, ya sea dentro o fuera del país. En el 2012 parecía que no iba a hacerlo pero salió este viaje de improviso por motivos de trabajo a fines de noviembre y con esto el año cerró genial.

Sao Paulo

En primer lugar, puedo decir que estuve muy a gusto con la energía de la ciudad, es algo que tal vez no todo el mundo es capaz de percibir, pero sí, la gente de hecho es más feliz que en otros países y no se equivocan los que dicen que hay mejor calidad de vida, aunque claro, la vida es bien cara.

Algo que no puedo negar me hizo sentir bien es no pasar desapercibida. Debe ser que aquí en Lima soy una mujer muy típica o una más. Allá disfruté siendo observada con deseo y escuchando algunas frases divertidas, nada agresivas, excepto una de un borracho en un bar que no voy a repetir. Dicen que los brasileños son mucho más directos y lanzas, no les falta razón. Eso sí, no sé hasta qué punto sea tolerable esto en el día a día para alguien de una cultura más conservadora. Pero digamos que para una semana estuvo bien.

Sao Paulo

Comí bastante diverso dentro de lo que se podía, restaurantes de comida al peso, oriental, carne a diestra y siniestra, applebee’s paulista, comida típica brasilera, pizza, algo de chatarrita y cosas de supermercado. Creo que todo me gustó, recuerdo los resturant Viena por todos lados y la pizza buenaza del Camelo así como todo lo que probamos en Brasil a gosto.

El motivo del viaje fue asistir a un curso de redes sociales, estuvo bien pero el profesor tenía un tono de voz que daba sueño. A esa parte del viaje le podría llamar “verguenza”, porque eso sentía de no poder evitar cabecear. Fue terrible. Lo que sí estuvo bueno fue las visitas a Vivo , Google y Maquina das noticias, conocimos gente interesante y escuchamos cómo otros hacen el trabajo que nosotros hacemos en Lima, fue bacán, aprendimos.

 Sao Paulo

Un capítulo aparte son los paulistas, en especial los oficinistas. Da gusto verlos cuidar su apariencia y preocuparse por los detalles. Y además es lindo ver que no son algunos sino la mayoría. Los que desfilan por Begonias, perdonen la sinceridad, son chancay de a 10.

El portugués me encanta. Y pasados los días logré comunicarme satisfactoriamente, aún sin poseer mucho vocabulario, para las cosas básicas como pedir la comida o hacer algunas compras. Y he decidido que estudiaré portugués apenas pueda, es divertido y sin duda la llave para comprender una cultura que me conquistó.

Sao Paulo

En una de nuestras salidas nocturnas pude escuchar pagode en vivo, fue emocionante, realmente es muy agradable. He intentado encontrar algo como lo que escuché esa noche en youtube pero todavía no lo consigo. No es el pagode comercial que más parece axe y pasan en la radio, era otra cosa celestial que te conmueve y te hace sentir feliz.

Uno de los  lugares más lindos que vimos fue el Parque ibirapuera, que luego nos enteramos fue diseñado por Oscar Niemeyer, quien falleció justo durante nuestra estadía en SP. El parque es hermoso, enorme y perfecto para hacer ejercicio, llevar la bici, los patines, el skate o simplemente caminar. Sea cual sea el método que elijas, acabarás exhausto. Es un bosquecito bello. Sobre Niemeyer, sabía de él por una biografía que vi en el cable y quería llegar a Brasil para conocer su obra. Me queda pendiente Brasilia en todo caso, que fue diseñada por este maestro.

Ibirapuera Sao Paulo

El metro es genial, realmente puedes usarlo para ir a muchos lugares y es económico, no tan barato como en BsAs pero igual es barato y rápido. Lo malo es que en Sao Paulo hay muchísima gente y en horas puntas, tanto el metro como los buses y las autopistas en general son el infierno. Nunca había visto tal tráfico. Y en vías tan grandes, cualquiera diría que no deberían embotellarse, pero sí.

Sao Paulo

Conocer SP fue como darle una primera mordida a Brasil. Fue una mordida deliciosa y que deja con ganas de más, por eso, aunque tengo ganas por volver, también me queda mucha curiosidad por llegar a Rio, Florianópolis y otros lugares que me han recomendado. Será cuestión de paciencia hasta que me toque continuar la vida por allá.

 

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Comentarios

Me parece haber viajado tambien, por lo excelente de tu relato, que me hizo sentir como si hubiera estado por esas tierras.

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