Después de mucho tiempo

santa isabel de hungria fachadaHoy encontré a un personaje de mi pasado. Alguien importante y que había olvidado. Volver a ver esta tarde a esa persona me conmovió, su presencia me obligó a un posterior cuestionamiento en el taxi, de esos que me gustan, que desenmarañan mis sentimientos y con suerte en ciertas ocasiones terminan convirtiéndose en un nuevo post, como este. Yo pensaba que mi pasado estaba en deuda conmigo y contra eso, sigo pensando que soy quien soy por todo aquello que pasó por mi vida en estos 26 (uf, tan rápido?) años. Y no es que me parezca poco, pero soy inconforme, ¿qué hacemos conmigo?

Todavía digería el chifa del almuerzo pero fui a tomar un helado con amigos y apareció su silueta con la inconfundible blusa blanca, falda y velo grises. Las gafas cuadradas de siempre y esa palidez europea acompañada de dos ojos claros, nunca supe si verdes, pardos o azules. Ya mucho más arrugado que antes, su rostro portaba el mismo semblante de siempre, seria y casi inexpresiva, cualquiera hubiera pensado que incómoda. Delgadísima y pequeña, rodeada de mujeres de distintas edades buscaba una mesa. Cruzamos miradas, pero ella dejó de verme, no me había reconocido y no tenía por qué hacerlo. Pronto se ubicaría a mi lado, en la mesa contigua. En algún momento la tengo que saludar, pensé.

Cuando digo que mi pasado está en deuda conmigo, es porque pienso en el tiempo que perdí para hacer, aprender o vivir algunas cosas. Yo responsabilizo a mi colegio de ese pánico que le tuve a los números por años y que hasta hoy es uno de mis puntos débiles. Pero más allá de eso, ahora estoy en desacuerdo con ciertos valores que en aquel entonces eran el ideal de vida. “Amor y sacrificio”, decía bien grande con letras azules en el patio principal. Todo bien con el amor, pero ¿sacrificio? ¿Para qué? Puedo compartir pero no estoy de acuerdo con negarme lo que deseo, con postergar o renunciar a mi propia vida.

Y que no haya vivido algunas cosas antes hace que hoy quiera hacerlo todo de golpe, y más o menos en eso ando. Para la gente que es mayor que yo debe ser gracioso que piense así, suelen decir que aún soy joven y me queda mucho tiempo para hacer, para vivir y disfrutar. Pero yo que he perdido repentinamente a varias personas muy queridas, he aprendido que hay que vivir bien el hoy y hacer y querer todo y a todos los que realmente nos importan. Y no callarte si hay algo que deseas decir y a dar un beso si es lo que sientes o no tener tanto miedo y tomar decisiones, porque lo peor que puede pasar, en el fondo no es tan trágico y ya verás cómo lo resuelves en su momento.

Ella tiene un nombre bastante fuera de lo común: Plácida Torralba, pero para mi es “madre Plácida”, palabras siempre pronunciadas con solemnidad. Fue la directora de mi colegio por muchos años. Algo lejana, nunca me enseñó ninguna materia y tampoco tuve que trabajar junto a ella porque durante mis años más activos en el colegio (en secundaria), cambiaron de directora. Pero vienen a mi mente 3 momentos que recordar:

- La entrevista de admisión. Ese día nos conocimos. Yo tenía 5 años y mi mamá me había preparado y concientizado durante días para que no falle en esa fecha en la que se decidiría si ingresaba o no al colegio al que ella, su hermana menor, muchas de sus primas y su cuñada habían asistido. Ya en la oficina de la directora (nunca me olvidaré de su semblante), madre Plácida, muy dulce me hizo varias preguntas. Yo era una niña algo engreída, a veces muy seria y callada. Madre Plácida al fin se dirigió a mi y preguntó: “Diana, ¿tus papás te quieren?”. Creo que entré en shock, ¿qué clase de pregunta truculenta era esa? Sabía que sí, pero no sabía cómo responder, creo que hasta me daba verguenza decirlo. No sabía decir que quería a alguien, que quería a mis padres. Y me quedé pensando y viendo a mi mamá y a la monja y al vacío pensando que tenía que responder y que no tenía ganas de hacerlo. Nunca respondí esa pregunta.

pazybien

- Las revistas porno. Ya en 1ero de secundaria, estaban de moda los Backstreet Boys y otras boybands que no vale la pena mencionar. Era el momento de recolectar revistas y posters de nuestros ídolos y soñar en vano con que algún día venían a Perú (en esa época era imposible) y que éramos novios y se mudaban a vivir a Lima. Un día algunas de esas revistas fueron decomisadas y llegaron a la dirección. Una de las secciones de la revista española “Bravo” se llamaba “Sexo, amor y ternura”. En ella se explicaban algunos básicos que bien podrían habernos contado en la clase de educación sexual, pero la verdad es que estando Nick Carter en la página siguiente, todos esos consejos pasaban a 2do plano, sobre todo porque en nuestra inocencia, la mayoría de lo que allí decía, no lo entendíamos a cabalidad. Apareció Madre Plácida furiosa e indignada, sus palabras fueron severas, calificó nuestra revista como “pornografía” y nos hizo sentir algo de culpa, aunque yo la sentí bastante fuera de lugar. La verdad las revistas, de porno no tenían nada, porque jamás apareció un calato y ni siquiera poses sugerentes, solo eran parejas abrazadas, a veces en una cama, hablándose al oído, pero todo dulce, tierno y sano. Era una revista para chicas.

- La nariz que sangra:
En un paseo al campo, estaba yo en 2do ó 3er grado de primaria, una compañera cayó de uno de los juegos y tras la caída su nariz empezó a sangrar. Fue atendida pronto por las profesoras y cuando me acerqué con la turba de petisas curiosas, madre Plácida dijo “¿ven qué valiente esta niña?, no ha llorado”. Punto para la niña.

Como dije, nunca me sentí cerca de ella, y hoy puedo decir que el colegio quedó en deuda conmigo en varios temas. Pero qué curioso, no me perdonaría nunca si esta tarde me iba sin acercarme a saludarla y a decirle “gracias”. Felizmente me reconoció, se puso roja y me dio variosabrazos, me recordó que mi mamá también había estudiado en el colegio y yo le mencioné a todas las demás mujeres de mi familia que también pasaron por el Santa Isabel de Hungría. Creo que ahora es directora nuevamente, sus acompañantes eran también exalumnas del colegio, de diferentes generaciones.

Sin estar realmente cerca, podemos impactar la vida de las personas. A fin de cuentas sus decisiones regían mi infancia. Creo que la formación del ser humano se da esencialmente en casa, el colegio trabaja sobre las bases que pone la familia; es fundamental que los valores e ideas de los padres y la escuela conversen… en mi caso hubo coherencia. Que más tarde yo haya descubierto otros valores y sueños ya es otro cuento.

Nunca pensé que esta mujer pudiera hacerme sentir y pensar tantas cosas que no caben en este post. No imaginé sentir ese cariño y admiración. Pese a que no comparto muchas de sus ideas, creo que estoy en deuda con ella y con tantas personas que encontré en el camino. Creo que me imaginaba más resentida que agradecida, pero no era así.

Hasta con sus errores, la gente y la vida hicieron de mi quien soy, un combinado de cosas buenas y malas. Como el almuerzo de hoy, tallarín con arroz chaufa que trae sorpresas, como la cebollita china que no me gusta. Pero siempre se le puede echar tamarindo, que le da un dulcesito y aunque no pertenece al plato, lo alegra y complementa. El platillo puede estar comestible, hasta rico y bien presentado, pero nunca está terminado. Igual que las personas siempre puede ser mejor.

A veces pienso que si algún día tengo hijos, lo mejor será buscar un colegio más acorde con mi forma de pensar, pese a que sería lindo continuar la tradición y también aprendí muchas cosas buenas porque estuve rodeada de gente buena. Un grupo de gente buena con ganas de hacer cosas buenas necesariamente tiene que avanzar, qué tan rápido o lento dependerá de la habilidad del equipo.

Madre Plácida es un tipo de lideresa, a lo lejos y a su manera hace que las cosas pasen. Se hace visible en los momentos en que se la necesita y el resto del tiempo trabaja en silencio. Probablemente no es la más empática, pero se ha ganado el respeto de quienes la rodean. Guardando las distancias, me reconozco en algunos de esos rasgos, que tienen sus pros y contras. Creo que me hago odiar en muchos momentos. Ojalá pueda impactar positivamente entre la gente que le ha tocado andar conmigo por la vida.

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Comentarios

wowww diana me has hecho regresar a aquella epoca tan bonita como fue el colegio… y recordar a aquella persona que fue con la q tuvimos nuestra primera ntrevista jiki mismo examn d admision.. jajajkaa yo tb tecuerdo esa pregunta jajjaa q roxe uno se escond p abraza a los papas jajaja…
q buenas epocas, experiencias y vivencias tuvimos n ese cole…
gracias x recordarnoslo :)

Respuesta: Realmente vivimos cosas muy lindas, 11 años muy especiales. Es una gran decisión la elección de un colegio, porque eliges a las primeras amistades y compañeros en la vida de tus hijos, a las personas que servirán de guía y ejemplo hasta cuando sean adultos, eliges las experiencias que van a vivir, etc. Qué bueno que los recuerdos que tenemos son felices, Eve :)

Hola Dianita, no puedo llamarte de otra forma porque en muchas ocasiones tu papi te nombra así.
Me encantó el mensaje de “Después de mucho tiempo”, tienes toda la razón al decir que “Sin estar realmente cerca, podemos impactar la vida en las personas”.
Como soy profesora de Matemática ya te imaginarás que muchos de mis alumnos me odien con razón o sin ella.
Pero la recompensa radica cuando regresan y me dicen “gracias Miss Chela” usted tenía razón en muchos de sus sermones ó miss yo soy Ingeniero de Sistemas por usted, o cuando te encuentran en FB y escriben: nunca tuve una clase más divertida que la de Maths escuchando “cassettes” de Bob Marley!! El otro día te vi en la tele en un programa pasado de 3G, me emocione y le decía a Sergio mi esposo ¡Esa es MI Miss!! Un besote y espero vernos pronto ………. como hoy tu recuerdas a la Madre Plácida.
También me dio nostalgia al recordar a Chabuca con su uniforme plomo……….
Primera vez que leo un artículo tuyo pero desde hoy soy tu “fan”, escribes muy bien y lo más importante eres autentica. Te felicito.

Respuesta: Hola tía Chela! qué bueno que te haya gustado lo que escribí. Los buenos maestros nunca se olvidan, sus palabras y enseñanzas permanecen en el corazón para siempre. Yo tengo muy buenos recuerdos de varios maestros que he tenido y creo que es necesario que sigan existiendo figuras guías como ustedes, se aprende mucho sobre todo si hay cariño.

Que raro es poder escuchar en la cabeza de una, al leer esto, las sensaciones o ideas que alguna vez estuvieron presentes en mi mente.
Me mataste con lo escrito . Sobre todo porque más de una vez al año una se pregunta que será de las personas que pasaron por nuestra vida. Y personas tan emblemáticas como la “Madre Placida” remesen esa nostalgia que a veces una da por perdida, pero reconozco que a la vez es una sensación que quisieras aferrarte una vez que la sientes.
Amiga espero que tu estés bien, en verdad no dudo que sea así. Y pensando un poco en esa frase celebre de Amor y Sacrificio (como María Ana Mogas nos enseño – si es que así se llamaba porque mi mente no es tan beuna como la tuya) Estoy empezando a creer que esa solemne institución enseño de manera caleta con su frase a sacrificarnos con amor por lo que queremos, no en el sentido de sacrificar y dejar de hacer cosas, sino en el sentido de sacrificar tiempo o situaciones para avanzar…Haciendo que una se impulse y estrese (no de manera negativa sino algo que lo compararían con la pasión) por querer hacer más en su vida, no ser conformista, tomar decisiones, es decir tener el control de nuestras vidas.
Al estar metida cada vez mas en este rubro de Educación (quien diría que terminaría en algo así) siempre pensé que un colegio como el nuestro no era la mejor opción, por su mirada tradicional y sofocante de pensar en la religión como salvación de vida en todos los sentidos, pero concuerdo contigo que hace un tiempo fui cambiando de opinión, no porque me volví mas religiosa, sino porque a su manera aportaron mucho a la vida de cada una.
Espero que un día no muy lejano nos veamos, así yo sea la primera ausente de los reencuentros.
Bueno un abrazo!

Respuesta: Moni! creo que tienes razón en esa acepción de “sacrificio”, en realidad alcanzar nuestros propios sueños y deseos siempre requiere sacrificio, porque las cosas más importantes y que más se aprecian cuestan trabajo. Al final creo que se trata de rescatar lo mejor que nos han ofrecido y sacarle provecho, en vez de pensar en lo que no se tuvo o que nunca fue. Una va cambiando de opinión con el tiempo, no sé si sea bueno o malo pero es así. Qué lindo que ahora seas profe! Espero que podamos vernos muy pronto, siempre tengo los mejores recuerdos de ti, porque siempre nos estábamos divirtiendo, ya sea en el salón o la movilidad. Un abrazo!

Ya les respondí a todas debajo de sus comentarios. Gracias por leer y compartir conmigo! <3

Dianis, que emocion haber leeido tu post,que chebere amiga gracias por acerme recordar esos momentos tan lindos de nuestra infancia y adolecencia. Me alegro mucho por ti amiga, me siento tan orgullosa de ti y me imagino que toda tu familia se debe sentir tambien, que sigan los exitos….Te deseo lo mejor besitos ;)

Respuesta: Dani! qué lindo recibir tu comentario y que te haya gustado, realmente ha sido muy bonito recordar. Yo tengo presente esos años como si fuera ayer. Un beso! que estés muy bien!

Dianita, querida hijita, Al transcurrir el tiempo añoramos cada vez más lo vivido en nuestra alma máter. Valoramos todo lo acontecido y recibido por nuestros valiosos Profesores y muchas veces recién comprendemos lo que en su momento nos fue indiferente. Es por la experiencia docente, que nos imparten tantas materias, y es muy cierto el refrán “el saber no ocupa lugar”, sinembargo llegada su oportunidad tomará el protagonismo esperado en nuestras vidas. Abrazos y besos siempre<3 :)

Cualquiera podría pensar.. que pregunta la de Madre Plácida ? al querer saber si tus padres te quieren.. con todo el esfuerzo que hacíamos para que puedas candidatear como potencial alumna del SIH. Pero su pregunta era muy sabia, y leida en tu Blog luego de mas de 20 años también me hizo entrar en shock. En el fondo no basta querer mucho, hay que enseñar a decir Te Quiero, exteriorizar los sentimientos. Por lo demás muy lindos tus recuerdos, que me ha hecho retroceder en el tiempo a mis epocas escolares y juveniles. Un beso.

y eso que la madre placida,no tuvo hijos, yo me acuerdo de mi director que llamaban Mahoma, nunca nos hablo, estudiabamos de los libros solos, autodidactas, de la revista selecciones y quizas de la television de aquella epoca

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