Lo que se hereda no se hurta

Abrió la puerta y tomó una botella de pisco del esquinero negro de madera. En el fondo, bajo el líquido transparente habían guindones, negros o marrones. No entendía cómo habían atravesado el pico de la botella, tampoco pregunté. Tenía siete años y participaba de la escena con complicidad, contagiada por su voz casi susurrante, al tiempo que agûaitaba hacia la sala (no vaya a ser que nos descubra).

Me heredó algunos vicios curiosos como el de comer pan francés con una barra de chocolate “crunch” en el medio. Había adoptado el hábito durante su niñez, en el colegio, donde las monjas servían desayuno y en algún momento reemplazaron el chocolate caliente por uno en barra.

Se dejaba manipular por mi puchero al punto de hacerme la mitad de la plana. “Yo te imito la letra, haz la mitad y luego yo lo completo“, me decía. Solían asignarme tareas aburridísimas como escribir del 1 al 100 ó del 100 al 200, etc. Esperaba incluso con cierta ansiedad que llegáramos al capítulo de los números romanos, para enseñarme, porque eran su parte favorita en las matemáticas. Los leía rapidísimo en los creditos finales de las telenovelas, por más largos y complejos que a mi me parecieran.

En el mismo esquinero donde estaba la botella de pisco guardaba a veces golosinas y aquellas cosas con las que prefería ser un poco más egoísta o que evitaba que alguien encuentre. Era de noche y ya tocaba irnos a acostar, pero antes de ir a la cama, decir las oraciones y contar algunos chistes había decidido echarnos una copita. Aunque esta vez no bebimos el pisco en copa.

“Dos presos dormían en un camarote y el de arriba empezó a rezar:

Preso de arriba: Con dios me acuesto, con dios me levanto, la virgen santísima nos cubra con su man… PLUM!!! (se cayó al suelo).

Preso de abajo: Ya ves compare, por acostarte con tantos!!!”.

Aunque ahora me parece un chiste no tan bueno, siempre le pedía que me lo cuente otra vez. Más tarde nos arrullaba un cassette que tenía grabados algunos boleros. Más que los boleros, me arrullaba el sonido del disco trrrsssss, delicioso, porque el cassette era una copia de disco de carbón.

Destapó la botella. No recuerdo si hizo lo mismo para si, pero a mi me sirvió una tapita. Sí recuerdo que era dorada.  No la llenó, solo sirvió un poquito. Era quizá la primera vez que bebía pisco puro o “guinda“, como le llamaba. Se sentía ardiente en el paladar y con un ligero sabor a fruta. Yo estaba muy emocionada porque parecía una travesura, algo prohibido, secreto. Y pedí un poquito más por monería.

Pasé casi todo el segundo año de primaria en su casa, que quedaba muy cerca del colegio. Me llevaba en la mañana de la mano con su abrigo o su saco azul y en la puerta me compraba algún dulce de la carretilla. Lentejitas, pasas borrachas o una galleta coronita. Los chocolates crunch eran para la tarde y los comprábamos cuando regresaba de clases. Pero también le gustaban las cocaditas y alfeñiques, aunque de eso no comprábamos tanto.

Todos los días me hacía puré de papas (me encantaba), además del menú del día, y en la tarde comíamos pan francés calentito con mantequilla y mermelada de membrillo que había preparado antes y guardaba en el repostero.  El puré era excusa para hacerme tomar algo de leche, que detestaba. Me comprendía perfectamente pues tampoco le gustaba y la evitaba siempre con un café.

En aquel entonces yo no comía pescado, aunque a veces me convencía de probarlo preparándolo frito y apanado. Además me servía el juguito del ceviche para remojar mis tajadas de camote y el choclo o  papa, acompañado de cebollita y unos tres trocitos de pescado que tras su insistencia, masticaba, luego de haberlo curtido muy bien en el jugo. El soundtrack a la hora del almuerzo lo componían Fiesta Criolla o Los Morochucos en Radio Nacional y yo de a pocos me iba aprendiendo las confusas letras.

Cuando ya terminaba el año me enfermé de varicela. Los primeros días, cuando aún no tenía la erupción, me entregó una muñeca que había comprado y esperaba darme en Navidad. Creo que pensaba que extrañaba mi casa y para allá me enviaron con la fiebre. Luego arregló en el colegio con la monja y no di los exámenes de fin de año, solo repitieron mis buenas calificaciones del bimestre anterior. y así terminé el segundo grado.

Luego ya solo volvía a su casa cuando la movilidad me dejaba por quedarme a los entrenamientos de basket o por la catequesis. Algunas veces me escondía por ahí para que el carro se fuera y luego me escapaba a su casa. Una vez allí llamaba a la mía y avisaba que “me demoré en salir y la movilidad se fue”. Mi papá pasaba a recogerme en la noche.

Con los años y con mis nuevas actividades nos fuimos alejando un poco. Siempre dice que me extraña y que soy una ingrata. Ahora que su salud se ha deteriorado un poco, de vez en cuando empujo su silla de ruedas y se tensa creyendo que le haré caer, aunque nunca lo dice. Felizmente no tiene que usarla todo el tiempo, solo para los trechos largos y pesados.

Sus temas de conversación aún son las novelas y los partidos de voley o fútbol que ve con emoción. Yo también le extraño a veces, pero mis nuevas actividades transcurren un poco lejos de allá. Siempre me pregunta “¿qué dicen los chicos?“. Yo me río, no tanto por su pregunta, sino por la respuesta que tengo que callar. Entonces me invento la respuesta de siempre: “Bien, tranquilos”.

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Comentarios

que bueno volverte a leer Morena.

Felicitaciones por este blog. Me gustaría agregarte a mi blog:
http://wwww.cholotv.info

Espero tu permiso..jeje.

¡Exitos y Saludos!

PD: mi email es cholotv@cholotv.info

hola, primera vez q entro a tu blog, no se de q va, pero esa entrada esta muy buena, muy bien escrita y todo. he descubierto esto de los blogs hace muy poquito pero ya me entró la monería de hacerme uno, asi q te invito a darte una vuelta x ahi, yo volveré x aqui aunque sea sin invitacion. un abrazo.

Hola Morena, felicitaciones por tu blog =) postea mas seguido :)

Qué delicia más grata leer tu escrito, Diana. Gran estilo y correción general. ¡Felicitaciones!

Un admirador:

César Ignacio.

Gracias a todos :) regresen pronto!

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