Tú y yo estamos locos de amor
Nos conocimos en circunstancias muy tristes. Rompiendo el silencio, ya que solo quedábamos ambos en la habitación, me presenté: “Soy …”. No fue difícil generar empatía y pronto estábamos conversando de todo. Me gustó desde que lo vi y me gustó más cada minuto que corría mientras hablábamos. Me parecía increíble conocer a alguien así en un momento como ese.
Tal vez él ya ni se acuerde. Yo era una chiquilla para entonces, absolutamente naive e inexperta en cómo llegar a un chico. Él era al menos 7 años mayor, guapo y a leguas se notaba que también era bueno e inteligente. ¿Y ahora cómo hago?, pensaba mientras trataba de estar con él todo el rato posible.
Hubo ciertas miraditas que me decían que al menos le gustaba. Cuando no estábamos juntos yo lo buscaba con los ojos y a veces descubría que él también me estaba viendo, otras no era necesario verlo directamente para saber que me observaba. Yo era casi una niña y estaba a-lu-ci-nada con la situación.
Luego de ese día nos hicimos amigos de msn. Chateábamos y nos agregamos al entonces nuevo hi5. Pero pronto me contó que viajaría a un país de otro continente a estudiar y hasta ahora se encuentra por allá. Nunca pasó nada. Ni si quiera salimos, solo estuve en su despedida y a las justas creo que bailamos una canción porque todas las chicas lo jaloneaban de un lado a otro, se estaban despidiendo supongo.
Pero nunca me olvido de esa canción, es una muy tonta que no sé por qué se ha convertido en hit de las discotecas que ponen música 80’s y 90’s, obviamente algo remixeada. Es una canción regalonaza, le pertenece a un tal Yordano y dice “puedes hacer conmigo lo que quieras, puedes tomarme o dejarme si te da la gana, total, es mi vida”, y se titula “Locos de amor”. Ahora cada vez que la ponen en la radio o la bailo me acuerdo de él y de la cara de tonta que debo haberle puesto a ese chico mientras la bailábamos. Al menos creo que ya no pongo esa cara cuando la bailo con alguien que me gusta.
¿Disfrutaste esta entrada? Por qué no dejas un comentario abajo y continúas la conversación, o te suscribes a mi feed y obtienes artículos como este enviados a tu lector de feeds.
Comentarios
Ja. Esa misma canción me hace acordar a una persona que quiero con locura (y visceversa), a quien no veo hace casi 10 años pq se fue tb a otro continente . Mi primera gran amiga de la infancia, que ahora vive en Japón y con quien de niñas nos burlábamos hasta el cansancio de esta canción (y de algunas otras) y hasta la usábamos para burlarnos de algunas parejitas… hasta que ella (unos 4 o 5 años mayor que yo) tuvo su primer enamorado. Tuvo que darse entonces el trabajo de explicarme (recordando ‘Locos de amor’) lo ‘cursi’ que se puede poner uno cuando babea por alguien, o porque hay cosas que ya no te parecen cursis y hasta sentido les encuentras.
No se si es por eso o por qué, pero me gusta la canción. Siempre que la escucho sonrío, y es que me hace recordar que en algun(os) momento(s) de mi vida, le di la razón, de alguna manera.
Salud Sipas
Bonita (y tierna) entrada. Siempre me han parecido curiosos los detonantes de los recuerdos, un olor, una canción, hasta un gesto, nos mandan de una patada al pasado, a lo que pudo ser y no fue. A lo platónico, lo idealizado, lo triste, lo agridulce. Lo malo es que dichos recuerdos no son controlables, no por las emociones que traen, normalmente enterradas por el propio funcionamiento pragmático de la memoria, son inesperados y torticeros…
Hasta luego ![]()
Esa cancion la puso una vez un chico que me gustaba mucho, pasaron cosas entre nosotros, pero nunca tuvimos una relacion enserio, igual fue una buena experiencia.
un beso y suerte.



No me gusta para nada esa canción. NUnca le había prestado atención a la letra, pero parece decir algo importante. Algo que te importa o te importó mucho. Te trae recuerdos, dices, te hace pensar en él, dices, te gusta, dices. Supongo que eso pasa cuando la música invade momentos cruciales de nuestra vida. Se filtra en la escena que no editarás con CUT. Yo, por otra parte, recuerdo “Crazy” de un tal Barkley (¿o es un grupo?). Cuando la oí me estaba durmiendo tiernamente por efecto de la anestesia. La voz de blanco era una caricia. Mi mano estaba extendida y la sangre había sido detenida en su desaforada ansia de dejarme vacío. La música salía de una radio pequeña a mi izquierda… o quizás eso último ya lo aluciné. Tampoco puedo olvidar esa canción. Nos pasa lo mismo. Claro, tú hablas del amor y yo de una clínica.